Dominio propio
Una dirección reconocible y controlada para tu negocio.
Una página web profesional no se define por una animación o por usar una tecnología concreta. Se define por la calidad de la experiencia, el contenido, la base técnica y el mantenimiento.
Una dirección reconocible y controlada para tu negocio.
La web debe cargar de forma segura y sin avisos del navegador.
Contenido y acciones adaptados a móvil, tablet y ordenador.
H1, secciones, servicios y navegación comprensibles.
WhatsApp, formulario, teléfono o reserva según el objetivo.
Canonical, sitemap, robots, títulos, descriptions y datos estructurados cuando correspondan.
Imágenes y recursos optimizados para no bloquear la experiencia.
Un plan claro para incidencias, seguridad y cambios futuros.
Una web puede parecer correcta y tener problemas invisibles: canonical apuntando a otro dominio, páginas duplicadas, formularios que no llegan, indexación bloqueada, imágenes enormes o scripts innecesarios. Por eso una entrega profesional debe incluir revisión técnica y no limitarse a “se ve bonita”.
También es importante que el negocio sepa qué ocurre después. ¿Quién mantiene el hosting? ¿Quién corrige una incidencia? ¿Cuántos cambios están incluidos? La profesionalidad está tanto en el diseño como en la claridad del servicio.
Reserva, formulario, catálogo, mapa, preguntas frecuentes o área privada cuando resuelven una necesidad.
Acerca al usuario al objetivo.Animaciones pesadas, carruseles infinitos o efectos que retrasan la lectura.
Puede distraer y empeorar la experiencia si no aporta.Elige tu plan y cuéntanos qué necesitas. Sin reuniones obligatorias: diseño, revisión y publicación en un proceso sencillo.